Tlaltenango  Zac.  2 de febrero de 2022

LUCERO GARCÍA ACOSTA

En el transcurso de los siglos Tlaltenango nunca ha dejado de ser fiel a sus principios religiosos, aunque ha habido tiempos de prueba que causan variantes en los festejos, más sin embargo, la fe no decae.

San Felipe pertenece a uno de los cinco barrios más antiguos de Tlaltenango, cada uno venera a su Santo Patrono en tiempo y fecha, este barrio, al igual que todos, cuenta con su capilla en honor a San Felipe de Jesús quien es el primer Santo mexicano de la iglesia Católica, beatificado en 1627 y canonizado en 1862.

La construcción de la Capilla de San Felipe de Jesús se debe al párroco Don Rafael Larios, fundada en los  años de 1841 a 1846, en su  interior este templo conserva las imágenes de San Felipe que data del siglo XIX y una de la Inmaculada Concepción del siglo XVII obra de gran valor artístico. Esta capilla fue reconstruida y remodelada para el servicio de la ciudadanía. La última restauración se hizo en el año 2002, para reparar los daños causados en el templo, ocasionados por el incendio provocado el 8 de febrero del mismo año, como un acto de vandalismo,  cabe resaltar que el retablo que actualmente luce fue diseñado por el joven Arquitecto Alejandro Ascensión Montes Luna (QEPD).

Al paso de muchos años y de generación en las familias se han heredado la devoción de tomar a cargo la organización de cada día del novenario, creándose un compromiso para solemnizar la Santa Misa y mantener viva esta tradición que caracteriza a los pobladores de este barrio por su solidaridad.

 

El 5 de febrero, el barrio de San Felipe se engalana con su fiesta patronal. Previo a la gran fecha se  realiza  un novenario de misas, diariamente  hay quema de pólvora (cohetes), novena y rezo del Santo Rosario,  culminando los  festejos el día cinco en una gran fiesta, con primeras comuniones por la mañana,  por la tarde la misa en honor a San Felipe y ofrecimiento de danzas de matachines, seguido de una gran kermés con variedad de comercios y diversiones sin faltar la música de mariachi que brinda serenata a nuestro Santo Patrono y  alegran la convivencia familiar mientras degustan una gran variedad de antojitos mexicanos esperando la tradicional quema del castillo,  fiesta de pirotecnia que  no puede faltar.

Estas actividades son organizadas y coordinadas por las catequistas y el encargado de Vida Cristiana que junto con la gente del barrio se esfuerza para que este día los festejos luzcan esplendorosos.

En esta ocasión, por segundo año consecutivo no habrá la tradicional kermés por la seguridad de todos a causa de la Pandemia del COVID-19, Sin embargo y tratando de que todo vuelva a la normalidad se lleva a cabo el novenario con la celebración de la misa diaria en punto de las 7:00 de la tarde.