Compuesta por Richard Ashcroft: Bitter Sweet Symphony. Una canción protagonizada por una melodía de cuerdas frotadas proveniente de un círculo de acordes cuya idea generadora podría datar de hace casi 64 años, con la canción This Maybe the Last Time de The Staple Singers, la cual en 1965 fue readaptada por The Rolling Stones añadiéndole una melodía principal y un riff de guitarra. Este mismo año su manager y descubridor Andrew Oldham lanzó el album The Rolling Stones Songbook: The Andrew Oldham Orchestra con arreglos varios de sus canciones, tomando esa última e instrumentándola con una campana tubular acompañada de cuerdas viento y percusiones. Track que 30 años después sirvió de inspiración a Richard Ashcroft, por lo que pidió permiso a Decca Records para tomar unas notas y le fue concedido.

Así The Verve le hizo más de 50 arreglos y añadió al rededor de 20 pistas creando asi  una canción con acordes nuevos pero conservando una sutil melodía del arreglo de the last time y sus campanadas que aun pueden escucharse en una pequeña seccion de las version extendida de esta nueva cancion titulada Bittersweet Symphony tema que habla de los agridulce que es la vida por que siempre tomamos el camino convencional del dinero y de lo estupendo que podría ser tomar una vida diferente, todo ello representado representado de la forma mas heterodoxa en el video musical con un tipo caminando por la calle como si nadie existiera causándose problemas  apesar de todo, al final del camino llegan esas personas afines a él que deciden acompañarlo en su viaje.

A solo 2 años de su publicación ya era un exito en todo el mundo, lo que llamo la atención de Allen Klein que en ese entonces era el manager de los Rolling Stones así decidiendose a de mandar a The Verve con el argumento  de que Utilizaron una porción más larga de lo acordado obligandolos a compartir las regalias de la canción sin embargo, despues de esto, el exito del tema continuo en ascenso por lo que en una segunda instancia los obligaron a ceder el 100% de las ganancias.  La gota que derramo el vaso para Richard Ascroft fue la propuesta de Nike de usar su canción en un comercial  lo que Ascroft rechazo sin embargo, esta empresa compro sus derechos ha  Allen Klein para utilizarla en su comercial, para Ascroft era lo ultimo que queria en el mundo que una de sus canciones saliera en un anuncio.

En 1999 la canción fue nominada a un grammy que debido a esta sentencia desfavorable la nominación fue para Mike Jagger y Keith Richards. En una entrevista, Richard Ashcroft dijo sarcasticamente: «Ésta es la mejor canción que Jagger y Richards han escrito en los últimos 20 años». Después de tantos disgustos con “la melodía más bonita del mundo” Richard Ashcroft sufrió una crisis nerviosa y el grupo se deshizo.

Para muchos podra ser obvio pero aun si no esta por demas escribirlo Richard Ashcroft si tiene merito como compositor, ademas de ser el unico autor de la letra fue él quien tomo esa materia ya existente y la tranformo hasta convertirla en Bittersweet Symphony.

La mayoria de las ideas geniales que de pronto saltan ala fama tienen un origen muy similar a este, suelen estar inspiradas en una idea de otra persona pero mejorada y esto no solo pasa en la musica para tambien en avances tecnológicos , medicina  y de mas situaciones y por eso fue el compositor por que fue el único que se tomó el tiempo de escuchar esas notas inexsistentes que brotaban de los acordes del arreglo para orquesta de the last time, fue él quien descubrio ese relieve que hasta entonces era irrelevante, tomó eso fraseos de the last time y les dio un significado mucho más profundo…… la vida es una dulce y amarga sinfonía.

Esto no fue un plagio por que todos sabemos quienes fueron primeros creadores, es un sample pero más que sample es una mejora.

 El jueves 23 de mayo de 2019 Richard Ashcroft publicó en Twitter que la banda The Rolling Stones regresó los derechos de «Bitter Sweet Symphony» a The Verve.

 

 

 

Referencia:   La tercera, Pierre. John